Seguir al Señor en lo cotidiano: Cuando estamos en dialogo con el Señor nos muestra el hacia donde tenemos que ir. El Señor plantea la vocación en tres elementos. El tiempo de gracia se ha cumplido con la encarnación del Hijo de Dios. La presencia de Dios nos invita a la conversión, conversión de las expectativas y a dejarnos sorprender por Dios. La conversión es fruto del seguimiento de Jesús.